Noruega soñaba. Le duró 45 minutos.
Inglaterra la eliminó 2-1 en tiempo extra y se metió en semifinales apoyada en un nombre propio: Jude Bellingham, que se echó el equipo encima justo cuando peor pintaba todo.
El partido
Andreas Schjelderup adelantó a Noruega en el minuto 36, y por un rato pareció que el cuento más bonito de este Mundial se seguía escribiendo en escandinavo. Pero al filo del descanso, en el 45+2, apareció Bellingham para empatar y cambiarlo todo.
El segundo tiempo no movió el marcador. Hubo que irse al tiempo extra. Y ahí, otra vez él: Bellingham firmó el 2-1 que mandó a los suyos a semifinales.
Se acaba una historia bonita
Da algo de pena, lo digo de frente. Noruega había eliminado a Brasil y se había ganado el cariño de medio planeta. Con Haaland como bandera, llegó más lejos que nunca en su historia. Pero el Mundial es cruel: se va sin haber hecho casi nada mal.
Inglaterra, en cambio, vuelve a unas semifinales ocho años después. Y lo hace con un futbolista en estado de gracia.
Lo que viene
El premio es de los gordos: Argentina, el miércoles 15 de julio en Atlanta.
Crónica del 11 de julio de 2026. Resultado verificado. Fuentes: Infobae, CNN en Español, ClaroSports, Telemundo. Imagen: Jude Bellingham en el Mundial 2026 (Inglaterra-Ghana, 23 de junio), CC BY-SA 4.0, Bryan Berlin / Wikimedia Commons.



